María Artiaga

María Artiaga. Escuela de Fotografía
Formación
  • Licenciada en Historia del Arte
  • Máster de fotografía en la escuela CoberturaPhoto+
  • Edición de vídeo en Emedialab.
Docencia
Hay detalles que vuelven en todas mis películas, como obsesiones. Por ejemplo, me fascina la textura -me encanta esta palabra- y es algo que desempeña un papel importante en mis filmes; pero nunca es una decisión consciente. Siempre me doy cuenta después, nunca antes. Y ni siquiera creo que merezca la pena pensar en ello, porque, al final, no puedes hacer nada con tus obsesiones. Sólo puedes hablar de manera significativa de las cosas que te fascinan. Sólo puedes crear historias o personajes si estás enamorado de ellos.– David Lynch
Te acompaño

Te preguntarás cómo voy a hacerlo. La respuesta es muy simple y a la vez requerirá de un esfuerzo que nos enriquecerá a las dos partes. En los talleres que hemos llamado de Seguimiento Personalizado, recibirás un mail semanal en el que encontrarás consejos y reflexiones sobre tu trabajo. Por otro lado tienes el Grupo de Estudio de la comunidad donde encontrarás al resto de participantes del taller para compartir dudas y reflexiones. Es importante poner en relación tu aprendizaje. Yo también estaré allí para proponeros dinámicas, debates y reflexiones. Además de eso, puedes escribirme siempre que lo necesites, las plazas de esta modalidad de talleres son limitadas precisamente para atenderte como mereces.

Cómo comenzó todo…

Y, ¿por qué tanta atención a este cuidado? Cuando empecé a interesarme por la fotografía creía que si gastaba el dinero suficiente en una cámara y aprendía a manejarla, podría hacer buenas fotos. Durante algún tiempo tuve todo eso y apenas conseguí algunas fotos bonitas. Hoy, 14 años después, lo recuerdo y me provoca cierta ternura.

Un profesor de la escuela vio unas fotos mías que yo nunca había mostrado, algunos autorretratos e imágenes de amigos. Sentí vergüenza al enseñarlas, yo no las valoraba demasiado, esa era mi intimidad ¿a quién podía importarle? (aún no existía Instagram). Ese profesor me prestó un libro de la fotógrafa neoyorquina Nan Goldin. Estuve toda una tarde ojeándolo, enganchada a esas imágenes que aún sin tener nada que ver conmigo, me emocionaban tanto. Fue la primera vez que creí de verdad estar viendo fotografía. Entendí que eso era la fotografía. 

Para qué sirve una imagen…

Nan Goldin no aparecía en el temario del máster, ni la mencionó nadie en los cinco años de Historia del Arte, pero esa fotógrafa me llevó a la Escuela de Boston y luego a Diane Arbus y luego a Antoine D’Agata y la visión romántica de tomar fotografías para verlas colgadas en las paredes de una galería desapareció. Esa búsqueda me llevó a entender para qué debe servir la fotografía.

Como espectadora, la fotografía me sirve para entender más los anhelos, las debilidades, las obsesiones, la condición humana. Como creadora, la fotografía es una herramienta para relacionarme con el mundo. He conocido a personas y me he encontrado en situaciones que jamás hubiese vivido de no ser porque quería fotografiarlas. Como decía la gran Dorothea Lange, “La cámara es un instrumento que enseña a la gente a ver sin una cámara”.

Y te preguntarás, ¿debilidades, anhelos, obsesiones? ¿Cómo se enseña eso?

Honestidad y valentía, el tándem…

Todo el mundo tiene imágenes en su cabeza, esas imágenes se construyen a partir de experiencias, emociones y reflexiones que son diferentes en cada persona. Nuestro cuidado se basa en llevarte de la mano a un lugar en el que te sientas a salvo y generarte la confianza para que encuentres y te decidas a crear esas imágenes únicas, que solo pueden ser tuyas porque hablan de ti.

Una escuela que cuida de tu aprendizaje

En La Imagen Latente no vamos a darte fórmulas mágicas porque no las tenemos ni creemos que existan. Tampoco vamos a inculcarte nuestro estilo fotográfico, existen tantas miradas como personas. Nuestro método de enseñanza se basa en el acompañamiento y guía para que descubras tu camino, tu mirada y tu forma de relacionarte con la fotografía. 

Solo podemos abrirte puertas que te muestren diferentes direcciones y maneras de hacer, esperando que alguna de ellas te conecte contigo.

¡Qué lo disfrutes!