La Imagen Latente. Talleres Online de Fotografía. María Artiaga

En este primer post te quiero contar cómo nació la idea de la creación de esta escuela. El germen de un tipo de aprendizaje y enseñanza de la fotografía que nace de la experiencia personal. De lo vivido y aprendido por alguien, que como tú, se acercó por interés, precaución y mucha ilusión al arte de plasmar en imágenes la vida. Alguien que, y seguro que esto te suena, quería aprender a hacer buenas fotos, pero no sabía cómo.

Muchos cursos, poco aprendizaje real

Cuando empecé a interesarme por la fotografía creía que si gastaba el dinero suficiente en una cámara y aprendía a manejarla, podría hacer buenas fotos. Durante algún tiempo tuve todo eso y apenas conseguí algunas fotos bonitas. Hoy, 14 años después, lo recuerdo y me provoca cierta ternura.

Un profesor de la escuela vio unas fotos mías que yo nunca había mostrado, algunos autorretratos e imágenes de amigos. Sentí vergüenza al enseñarlas, yo no las valoraba demasiado, esa era mi intimidad ¿a quién podía importarle? (aún no existía Instagram). Ese profesor me prestó un libro de la fotógrafa neoyorquina Nan Goldin. Estuve toda una tarde ojeándolo, enganchada a esas imágenes que aún sin tener nada que ver conmigo, me emocionaban tanto. Fue la primera vez que creí de verdad estar viendo fotografía. Entendí que eso era la fotografía. 

Para qué sirve una imagen

Nan Goldin no aparecía en el temario del máster, ni la mencionó nadie en los cinco años de Historia del Arte, pero esa fotógrafa me llevó a la Escuela de Boston y luego a Diane Arbus y luego a Antoine D’Agata y la visión romántica de tomar fotografías para verlas colgadas en las paredes de una galería desapareció. Esa búsqueda me llevó a entender para qué debe servir la fotografía.

Como espectadora, la fotografía me sirve para entender más los anhelos, las debilidades, las obsesiones, la condición humana. Como creadora, la fotografía es una herramienta para relacionarme con el mundo. He conocido a personas y me he encontrado en situaciones que jamás hubiese vivido de no ser porque quería fotografiarlas. Como decía la gran Dorothea Lange, “La cámara es un instrumento que enseña a la gente a ver sin una cámara”.

Y te preguntarás, ¿debilidades, anhelos, obsesiones? ¿Cómo se enseña eso?

Una escuela que cuida de tu aprendizaje

En La Imagen Latente no vamos a darte fórmulas mágicas porque no las tenemos ni creemos que existan. Tampoco vamos a inculcarte nuestro estilo fotográfico, existen tantas miradas como personas. Nuestro método de enseñanza se basa en el acompañamiento y guía para que descubras tu camino, tu mirada y tu forma de relacionarte con la fotografía. 

Solo podemos abrirte puertas que te muestren diferentes direcciones y maneras de hacer, esperando que alguna de ellas te conecte contigo.

Honestidad y valentía, el tándem

Todo el mundo tiene imágenes en su cabeza, esas imágenes se construyen a partir de experiencias, emociones y reflexiones que son diferentes en cada persona. Nuestro cuidado se basa en llevarte de la mano a un lugar en el que te sientas a salvo y generarte la confianza para que encuentres y te decidas a crear esas imágenes únicas, que solo pueden ser tuyas porque hablan de ti.

¡Qué lo disfrutes!

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